En la segunda página de la edición de Mediterráneo correspondiente al 20 de noviembre de 1959, el periódico publica «noticias [recibidas] no por el conducto oficial pero no obstante dignas de ser recogidas por el interés informativo que encierran, de que la Panderola será modernizada dentro de un plan que afecta por lo visto a otros tranvías semejantes». Entre otras posibles novedades, «se habla de la posibilidad de prolongar su vía hasta la playa del Pinar y a Benicasim tal vez si ello fuera conveniente, restableciendo y mejorando los servicios desaparecidos y los actuales, y aspirándose a ensanchar la vía e implantar otra vez los vagones a motor».
Para publicar lo que no procede de fuente oficial alguna, el periódico se justifica en que «la mera probabilidad de todo esto encierra gran interés para el lector», un interés que podría ser aún mayor si «se afrontara también la inaplazable tarea de evitar a las ciudades y poblaciones de la zona que atraviesa el tranvía el peligro de las vías y de los trenes».
No obstante los planes esbozados, lo cierto es que antes de que se cumplan cuatro años desde la publicación de estos rumores, la Panderola pasará a la historia con su último viaje el 1 de septiembre de 1963.


