El castellonense Godofredo Ros de Ursinos, arquitecto municipal de la ciudad durante casi medio siglo y creador de espacios como la plaza de la Paz, el Teatro Principal (1894) o la iglesia de la Sagrada Familia (1900) entre otros, fallece repentinamente «a las tres de la tarde» del martes 16 de septiembre de 1924. La noticia es recogida así por Heraldo de Castellón, que se lamenta de no poder asistir a su entierro «por haberse dispuesto su enterramiento provisional en el cementerio de Benicasim»:
Nacido en 1850, Ros de Ursinos obtiene la plaza de arquitecto municipal a los 27 años, el 9 de junio de 1877. Licenciado en Arquitectura en Barcelona en 1875, es autor de varios de los proyectos más emblemáticos del Castelló de su época, desde la citada plaza de la Paz al Teatro Principal, pasando por la modernista casa Alcón o casa de les Cigüeñas (1912), en la plaza de la Independencia. Asimismo, levantará obras particulares como la Casa la Pradera (1922), dejará asimismo obras póstumas que se finalizarán tras su fallecimiento en 1924. Es el caso del Convento de Nuestra Señora del Carmen (1929) en la capital, o el de San José de Burriana (1929). Además, en 1885 el arquitecto proyecta el primer ensanche de la ciudad, inspirado en los planes elaborados por Ildefonso Cerdá dos décadas antes para Barcelona. Se trata de la zona de l’Armelar conocida como Pla de Breva, entre las actuales Ronda Mijares, calle Pelayo, Padre Jofré, Gran Vía, Jacinto Benavente, Parque del Oeste y Escalante.
El día del óbito, el vespertino Heraldo aún llega a tiempo de publicar la esquela del arquitecto:

Por su parte, La Provincia Nueva apenas puede hacerse eco del fallecimiento en unas líneas de urgencia, en las que realiza una breve semblanza del «buen amigo»:
Al día siguiente, miércoles 17, Heraldo de Castellón se extiende algo más en su despedida:




