Solo cinco meses después de las grandes celebraciones de la Coronación de la Mare de Déu del Lledó en mayo de 1924, Heraldo de Castellón informaba de esta forma tan breve sobre un hecho importante para el ermitorio de la Patrona principal de la ciudad: la inminente inauguración del alumbrado eléctrico en el templo:
El avance se producía dos décadas después de que el alumbrado eléctrico iniciara su despliegue en las calles de la ciudad, a finales del siglo XIX.


