Con el título «Y vamos viviendo», Diario de Castellón, publica a mediados de agosto de 1899 un artículo en el que ironiza con la actitud de quienes se refugian de las malas noticias económicas y políticas que amenazan al país huyendo al maset, a las masías, al Pinar, a la alquería o al Grao. «En verdad, que somos valientes o no creemos en los fatídicos augurios que a diario nos participa la prensa», concluye.
El periódico, órgano del partido liberal dinástico de Práxedes Mateo-Sagasta, comprende que «primero es lo primero. Y lo primero es vivir». Y en tiempos en que la prensa habla de regeneración, con Joaquín Costa como figura central y tras el desastre del 98, Diario se refiere al balance de las fiestas de agosto, el llamado veraneo del pobre, en estos términos: «La gente, pues, se ha divertido en su círculo modesto, esperando que nos regeneren los que se someten al imperio de las vacaciones, en los grandes centros y ricos balnearios».


