El lunes 25 de mayo de 1981, en plena celebración del tercer ascenso del CD Castellón a Primera División, la afición pidió a gritos en la plaza Mayor un nuevo campo de fútbol que sustituyera al antiguo Castalia, inaugurado en 1945. Por entonces se hizo famoso un grito: “¡Queremos campo!, ¡Queremos campo!”, dirigido al alcalde de la ciudad, Antonio J. Tirado. Cuatro días antes, Mediterráneo había anunciado lo que el alcalde haría oficial en su respuesta al público congregado en la plaza («¡Ya lo tenéis!»): la cesión municipal al club de unos terrenos de más de 40.000 metros cuadrados junto a la carretera nacional y junto a Radiadores Ordóñez, hoy ocupados por el complejo deportivo Gaetà Huguet.
La operación se fue finalmente al traste, pero la petición de un nuevo campo no cesaba. El clamor popular de 1981 fue recogido como un guante y en los años siguientes repetido hasta la saciedad por Crescencio López del Pozo, Chencho, en sus programas en Radio Castellón. Y en abril de 1984, Jesús Martínez Mira retomaba así el tema en su sección La otra crónica en Mediterráneo: «si bien parece que habrá que olvidar definitivamente, y por muchos años, lo de un campo de fútbol propiedad del club albinegro, no es menos cierto que el proyecto de, prácticamente, hacer uno nuevo en los terrenos ocupados por Castalia también ilusiona a la afición castellonense». Como es sabido, aún faltaban más de tres años para la inauguración del Nou Castalia, el 17 de junio de 1987.



